lunes, 16 de marzo de 2009

La formación y la acción de la maestra de inicial

Se ha planteado que un componente clave en la trama que genera la política educativa, sobre en la educación temprana, es la maestra del nivel inicial.

En nuestro medio, la carencia de explícitas políticas en educación temprana hace que socialmente, se otorgue –casi exclusivamente- a la maestra del nivel la capacidad de intervenir no sólo socio-afectivamente, a través de orientaciones a la familia, sino, también, con mucho énfasis, en el desarrollo cognitivo del niño. El niño menor de 5 años tiene una gran gama de necesidades, cuya solución va más allá de una propuesta curricular. Es necesaria una visión más humanista, crítica y menos asistencial.

De otro lado, muchos niños, tanto de programas desarrollados en las instituciones educativas y en los no escolarizados, de sectores deprimidos de nuestro país[1] suelen tener fracasos en los logros que por prescripción se les impuesto desde el DCN del nivel.

Estas dificultades, se tornan en retos que afronta la maestra de inicial y obviamente ponen en evidencia, no sólo la urgencia de políticas concertadas sobre educación temprana, sino también la necesidad de una re-estructuración de su formación como tal; además, la inclusión de programas de formación continua que permitan a la educadora profesional, mantener no sólo información pedagógica actualizada, sino participar del conocimiento construido al respecto. A fin de que los procesos educativos, sobre todo los referidos a la didáctica del pre-escolar- que implican al niño de 0 a 5 años, se relacionen con los aportes más actuales de estudios en neurociencia y del pensamiento, así como a los referidos al desarrollo de la afectividad. Esta mirada, no debe escapar, de la reflexión, quizás, de uno de los mayores avances del desarrollo pedagógico actual: la revalorización y actualización de la complejidad del fenómeno educativo, como lo expresa A. Colom (2004): “Sabemos y cada día la evidencia lo dice con mucha certeza, que el mundo educativo es, por naturaleza, muy complejo, plural, difícilmente abarcable e sobre todo, difícilmente divisible, tanto en sus manifestaciones como en sus hechos. En educación nos encontramos con relaciones de causa-efecto extraordinariamente plurales, de manera tal, que mas que secuencias lineales, forman conglomerados o constelaciones sin límites definidos”.[2]/

Esta complejidad de la educación pone de relieve el valor social de la educación temprana y la perentoriedad de cooperar desde distintos actores hacia una fructífera tarea integradora que favorezca organizaciones moleculares[3] permita conocer cómo son los contextos socio-culturales y estudiar cómo se pueden construir programaciones diversificadas de currículo pertinente y propósitivo, para esa singularidad que es cada niño y cada niña junto a sus familias y comunidades[4].

Asimismo, compartimos con el grupo COALICIÓN POR LA DEMOCRACIA Y FORO EDUCATIVO GRUPO: ACCESO UNIVERSAL A LA EDUCACION INICIAL lo que considera Propuestas desde la sociedad civil.
http://www.transparencia.org.pe/web/coalicion/acceso.rtf

[1] Estadísticas del Ministerio de Educación del Perú.
[2].Colom, A. (2004) “A (des)construcción del conocimiento pedagógico”. Artmed, Porto Alegre. pág. 27
[3] Levy P. (2004) Forma de Organización política que surge de la escucha, de la organización , de las conexiones transversales y de la visión emergente. Suscita la regulación en tiempo real, el aprendizaje cooperativo continuo, la valorización óptima de las cualidades humanas y la exaltación de las singularidades.
[4] Peralta M (2007) Conferencia dada en el marco del SIMPOSIO INTERAMERICANO CONOCER Y DIVULGAR EL ESTADO DEL ARTE DE LA ATENCION EDUCATIVA EN LA PRIMERA INFANCIA. Proyecto “Políticas y estrategias para una transición exitosa del niño hacia la socialización y la escuela” INFORME FINAL Washington DC, 24 de mayo de 2007

domingo, 15 de marzo de 2009

Política Educativa y Educación Temprana

Necesitaremos una manera sustancialmente
nueva de pensar, si la humanidad ha de sobrevivir.
Albert Einsten.

Como se manifiesta en el informe Delors (1996) “La educación es la columna vertebral en el que se orienta la vida de los individuos en la sociedad” pues de ella depende lograr niveles aceptables de desarrollo humano, estar en condiciones de competir en el escenario mundial y de procurar una convivencia pacífica.
En consecuencia si se quiere alcanzar ese ideal, las decisiones sobre la Educación deben someterse a un debate social de magnitud en nuestros países, centrado ese debate en las cuestiones fundamentales que de manera tan decisiva comprometen el futuro de la nación. Así mismo el debate debe apuntar deliberadamente a la búsqueda de consensos en el diseño de políticas educativas.
Se trata, por otro lado, de apuntar a políticas de largo plazo, las políticas de Estado –no sólo de gobierno, y menos aún de partidos políticos-, que correspondan a un amplio horizonte temporal a la gravedad y trascendencia de los problemas.
Los tiempos y ritmos de los proyectos educativos verdaderamente nacionales no pueden estar sujetos a los vaivenes transitorios de coyunturas e intereses; requieren continuidad.
La educación es pues piedra angular del desarrollo porque amplía las posibilidades y capacidades de cada persona y le hace conocer las opciones abiertas a su esfuerzo y a sus decisiones, lo hace consciente de que él pueda, que sus posibilidades están abiertas a su empeño, a su decisión, a qué es lo que hará, a qué es lo que el quiere ser.
Por eso el Estado en consenso con la sociedad civil debe implantar la Educación durante toda la vida. Con sus ventajas de flexibilidad, diversidad y accesibilidad en el tiempo y el espacio.
El concepto va más allá de la distinción tradicional entre educación básica y educación permanente y coincide con otra noción formulada a menudo: la de la sociedad educativa, en la que todo puede ser ocasión para aprender y desarrollar las capacidades del individuo.
Es en esta perspectiva, que se ve como un imperativo, desplegar lineamientos de política en educación temprana, acción ésta que ha de involucrar a todas las fuerzas sociales, a los gobiernos locales y especialmente a las maestras formadas para interactuar con padres y madres, y especialmente para contribuir con la formación y desarrollo efectivo de los niños y las niñas. Así, la educación temprana, no sólo mostraría un rostro formado sobre el perfil del nivel de educación inicial o parvularia o pre-escolar que se enmarca en Perú, desde el Diseño Curricular Nacional (DCN propuesto por el Ministerio de Educación), sino que abriría la perspectiva que oriente hacia una la constitución de una pedagogía social, cuyo centralidad esté en nuestros niños menores de 6 años.
La educación temprana, se concibe como algo que va mucho más allá de lo que hoy se práctica. Pues, los beneficios de la asistencia educativa precoz que muestran los hallazgos científicos apuntan a respaldar esta nueva concepción sobre la educación de los niños menores favoreciendo una educación mucho más temprana y de carácter social, proponiendo al mismo tiempo, que la escolarización sea mucho más precoz en los niños que, la que promueven los sistemas educativos. Es en el marco, de este enfoque que se plantea y motiva una educación que debe darse mucho más tempranamente por los efectos positivos que tienen en el desarrollo integral del niño y por los beneficios tanto sociales como económicos que presentan a mediano y largo plazo para las familias y las sociedades.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bandura, A. (1982): Teoría del aprendizaje social. Madrid; Espasa Calpe.
Castillejo Brull, J.L. y Otros (1983): Teoría de la Educación I (El Problema de la Educación) Murcia Límites.
Castillejo Brull, J.L. (1986) : “Proceso Educativo y construcción humana” en Conceptos y Propuestas III. Valencia, Nau Llibres.
Escamez, J. (1981): “Fundamentación antropológica de la educación”, en Castillejo J.L. y otros: Teoría de la Educación. Madrid, Anaya.
García Garrido, J.L. (1971): Los fundamentos de la educación social. Madrid Magisterio Español.
Merino, J.V. (1980): “La Educación Social”, en Nueva Acta 2000. Madrid, Ria.
Merino, J.V. (1982): “Orientaciones pedagógicas para la integración social de los deficientes mentales a través del tiempo libre”. Ciencias de la Educación. Madrid, 112, pags. 409-508.

http://www.unesco.org/education/pdf/DELORS_S.PDF
http://www.oei.es/inicial/curriculum/index.html
http://www.oei.es/inicial/curriculum/dnc_peru.pdf
http://www.oei.es/inicial/curriculum/ecb0_2anos_peru.pdf
http://www.oei.es/inicial/curriculum/ecb2_4anos_peru.pdf
http://www.oei.es/inicial/curriculum/ecb4_5anos_peru.pdf

Política Educativa

Por lo general, dice León Zamora (1994), los maestros y las maestras en su mayor parte sólo se interesan más por temas vinculados a su quehacer educativo cotidiano: propuestas curriculares, estrategias metodológicas, recursos y materiales... Se esfuerzan por responder de manera eficiente y adecuada, a los procesos de enseñanza – aprendizaje que tienen lugar en las aulas.
Sin embargo, considero importante acercarse al tema de las políticas educativas dado el rol que cumplen en el tejido social y en el ejercicio profesional del magisterio.
León Zamora (1997), indica que, generalmente, el tema de las políticas educativas puede parecer ajeno o lejano a los educadores, sean éstos maestros o padres. Está más asociado más con el Ministerio de Educación y sus funcionarios. En otras palabras, se vincula con actividades que tienen que ver sólo con las autoridades y los especialistas.
Sin embargo, no es así. Las políticas tienen muchísimo que ver con la cultura colectiva que se constituye en una comunidad y con el trabajo educativo concreto que realizan las instituciones educativas. Nos afectan diaria y directamente. Como docentes, desde la forma como está estructurado el Sistema Educativo, los objetivos y contenidos de los programas curriculares, los programas de capacitación dirigidos a las y los docentes, así como la disponibilidad de materiales educativos y recursos para los diferentes cursos, todo ello responde a una Política Educativa. Asimismo, como padres, en el conjunto de de actividades y en general en las dinámicas del tejido social intra y extra familia, son involucrados en las políticas educativas. Sin embargo, la transmisión y la integración que imprime la educación no pueden pasar ya únicamente por la línea familiar o la institución escolar. Sobre todo, como dice Pierre Levy (2004, 30) cuando solo hay algunos conocimientos estables que transmitir en medio de una variación masiva y continua de los conocimientos pertinentes, la canalización de la transmisión –útil en otros tiempos- puede convertirse en un freno o incluso en un fatal nudo de estrangulamiento.

¿Qué es una política educativa?
León Zamora (1997) afirma que “una política educativa es un conjunto de orientaciones, criterios, estrategias y contenidos que se plasman a través de leyes, planes nacionales y programas. Expresan una intención y una voluntad política de orientar el proceso educativo hacia determinados fines. Se basa en un diagnóstico y una conceptualización de los problemas educativos del país. Para su ejecución, establece canales y mecanismos de concretización en el sistema educativo”.
Si se quiere que una política educativa tenga éxito el sistema debe responder y ofrecer las mismas posibilidades de educación a todo el mundo, respetar la diversidad de gustos y de culturas y satisfacer todos los tipos de demandas. En ese sentido, es pertinente la asignación de los recursos en la mejor forma posible a fin de conciliar cantidad y pertenencia, equidad y calidad.
En los países, como el nuestro, donde la fortísima demanda de educación va acompañada de una penuria de recursos a menudo dramática, las decisiones que deben tomarse son particularmente difíciles y conducen a veces a un callejón sin salida en ciertos tipos de educación. En los países más desarrollados que, comparativamente, sufren menos de las limitaciones financieras, las decisiones de carácter político no se presentan con un aspecto tan definido de alternativas brutales.
Otro aspecto a tener en cuenta es que en las decisiones educativas interesa mucho la participación de la sociedad y la apertura de un debate democrático que debe versar no sólo en los medios sino también sobre las finalidades de la educación. Sólo de ésta manera se puede lograr el perfeccionamiento de los sistemas educativos.
Finalmente los sistemas de política educativa deben estar en permanente enriquecimiento de los conocimientos, de la capacidad técnica, pero también y quizás sobre todo, como estructuración privilegiada de la persona y de las relaciones entre individuos, entre grupos y entre naciones. Pues la riqueza de éstas, depende hoy de las capacidades de investigación, innovación, aprendizaje rápido y cooperación ética de sus pueblos. Los que cultivan la inteligencia de los hombres se encuentran pues en la fuente de toda prosperidad […] la dinámica abierta e inmanente de la inteligencia colectiva, la valoración máxima de las cualidades humanas, el aumento y la diversificación de los poderes del ser (P. Levy 2004: 34) Esto implica que se está movilizando un pensamiento colectivo.

¿Siempre hay una Política Educativa?
Los maestros y maestras siempre están en busca de respuestas y se plantean cuestiones como estas “no sabemos a donde está yendo la educación de este país”, “el gobierno no tiene una política educativa de educación ambiental”, “existe, en el país alguna política sobre educación temprana” “¿Dónde está escrito lo que se quiere lograr con la educación de adultos?”; o “ ¿Qué documento hay sobre alfabetización? Los maestros y maestras muchas veces no encuentran
En realidad todo Estado, a través de su gobierno, tiene una política educativa. Esta puede o no estar expresada a través de documentos tales como leyes, planes o programas; pero está siempre implícita en las acciones del sector educación.
Uno podría decir, por ejemplo, que un gobierno “X” no tiene una política de educación para la equidad de género porque ningún documento oficial habla de ella. Sin embargo, la ausencia de lineamientos en ese campo nos revela cuál es la política educativa que se oculta en el silencio. En otras palabras, siempre hay una política educativa; aunque no se revele su intencionalidad, ni sus contenidos, ni sus estrategias.
Obviamente es deseable e importante que se formulen lineamientos de política, en la medida que la educación es un asunto del mayor interés público acerca del cual las ciudadanas y los ciudadanos debemos estar ampliamente informados. Eso demuestra una visión y una propuesta para la educación que todo Estado tiene el deber de explicitar. Desafortunadamente, no siempre estamos frente a este tipo de situación. Es más frecuente que aquellos que están interesados en este tema se vean obligados a buscar, en la práctica, las piezas dispersas que permiten entender o descifrar cuál es la política educativa vigente. De otro lado, es necesario, que el gobierno desarrolle una nueva generación de políticas educativas que traten de manera más directa y eficaz los problemas de calidad y puedan hacer que las escuelas jueguen un papel significativo en la reducción de las diferencias de logros que son determinadas externamente.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
DELORS, Jacques (1996). La Educación encierra un Tesoro. Santillana Ediciones, UNESCO.
FORO EDUCATIVO (1997). Educación y Desarrollo Humano: Voces para el consenso. Lima – Perú.
_________________ (1992). Ser maestro en el Perú: Reflexiones y propuestas. Lima – Perú.
LEÓN ZAMORA, Eduardo (1997). Educación ciudadana: un asunto de política educativa. Ediciones Tarea., Lima – Perú.
MORALES BASADRE, Ricardo (1998). Educación para el Desarrollo Humano: una propuesta de Foro Educativo para un acuerdo Nacional por la Educación: 1998 – 2007. Lima – Perú.
MUÑOZ, Juan Andrés (1982). La educación política como función de gobierno en el Estado., Ediciones Universidad de Navarra: EUNSA – España.
PNUD/ PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (1997). Informe sobre el desarrollo humano del Perú. Lima –Perú.
http://books.google.com.pe/books?id=pnGWyAGVEB0C&dq=pol%C3%ADtica+educativa+-acad%C3%A9mica&printsec=frontcover&source=bl&ots=KvnYa4cWUi&sig=xUyKqC0n49azyXUAb6CSohywPJk&hl=es&ei=DH69SaDaAsmJtge8yaT3Cw&sa=X&oi=book_result&resnum=4&ct=result#PPA34,M1
http://www.mepsyd.es/horizontales/prensa/discursos/2008/09/comparecencia-educacion-congreso.html
http://www.siteal.iipe-oei.org/debates/detalle.asp?DebateID=23
http://www.siteal.iipe-oei.org/modulos/DebatesV1/upload/deb_23/SITEAL_Libro_Debate_1.pdf

Educación temprana, una esperanza..

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